Instituto Bíblico

Iglesia Bautista Independiente Maranata, Santa Lucía, F.M. Honduras

El Desarrollo del Carácter Cristiano

 

Lección 6 – Cinco Responsabilidades

 

Se puede descargar las notas para esta lección del menú del la barra lateral a la izquierda. Las notas están en formato PDF. Se puede imprimir las notas directamente del archivo.

La transcripción del video se encuentra abajo.

En esta lección queremos ver cuáles son nuestras responsabilidades ante de Dios y en nuestras relaciones con otros, y qué debemos hacer cuando resulta un conflicto en una relación, debido a violar las responsabilidades que Dios nos ha dado. Primero, queremos enumerar y explicar nuestras responsabilidades.

La primera responsabilidad es que somos responsables ante de Dios por cada pensamiento.

2 Corintios 10:4 y 5
porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo,

Vemos en este pasaje que no debemos permitir que cualquier pensamiento corra en nuestras mentes. Es nuestra responsabilidad usar “las armas de nuestra milicia” para resistir cualquier pensamiento que es contra el conocimiento de Dios. En su libro God Is More Than Enough (Dios Es Más que Suficiente), Jim Berg menciona algunos pensamientos comunes que debemos resistir. He traducido algunos de estos pensamientos. Son como los siguientes.

Si tan solo tuviera mejor salud, podría hacerlo.

Si tan solo tuviera más dinero . . .

Si tan solo estuviera casado, soltero, etc.

Tales pensamientos implican que la persona con estos pensamientos no puede estar contenta en su situación actual. Pero, de acuerdo con la Palabra de Dios, sí podemos estar contentos, no importa la situación en que nos encontramos.

Filipenses 4:11
No lo digo porque tenga escasez pues he aprendido a contentarme cualquiera que sea mi situación

1 Timoteo 6:8
Así que teniendo sustento y abrigo estemos contentos con esto

Hebreos 13:5
Sean vuestras costumbres sin avaricia contentos con lo que tenéis ahora porque él dijo: No te desampararé

Otros pensamientos son los siguientes.

Por ahora debería estar casado.

Por ahora debería tener un trabajo que paga mejor.

Con esta frase mostramos otra vez, que no estamos contentos. Otros pensamientos como los siguientes, muestran que nos preocupamos en lugar de confiar en Dios.

¿Qué pasa si no puedo dormir esta noche?

¿Qué pasa si me enfermo?

¿Qué pasa si la gente me rechaza? Etcétera.

Otros pensamientos que debemos rechazar son los siguientes.

No me gusta que tengo que trabajar tan duro cuando la vida es más fácil para otros.

No me gusta tener que depender de otras personas para ayudarme.

Tales pensamientos nos guían a la ansiedad o el enojo, y por fin, a la desesperación. Hay que derribar todo tipo de pensamientos como éstos.

También es claro en la Palabra de Dios que debemos controlar cómo pensamos de nosotros mismos. En la última parte de este curso vamos a estudiar cómo debemos pensar de nosotros mismos, entonces no voy a tomar tiempo ahora para enseñar este tema. Pero, la Biblia enfatiza en los siguientes versículos que debemos tener cuidado en cómo pensamos de nosotros mismos.

2 Corintios 3:5
no que seamos competentes por nosotros mismos para pensar algo como de nosotros mismos, sino que nuestra competencia proviene de Dios,

1 Corintios 8:2
Y si alguno se imagina que sabe algo, aún no sabe nada como debe saberlo.

Romanos 12:3
Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno.

Estos versículos enfatizan que no hay lugar para el orgullo o la soberbia en nuestras vidas. Alguien dijo, “tenemos que pensar con sobriedad en cuanto a nosotros mismos y no inflarnos con una idea irreal y exagerada respecto a nuestra importancia y superioridad. No debemos tener un concepto elevado, altivo, excelso de nosotros mismos, sino que debemos vernos como Dios nos ve.”

La Palabra de Dios también nos exhorta en cuanto a cómo pensamos de otros.

Filipenses 4:8
Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.

Tito 3:1 y 2
Recuérdales que se sujeten a los gobernantes y autoridades, que obedezcan, que estén dispuestos a toda buena obra. Que a nadie difamen, que no sean pendencieros, sino amables, mostrando toda mansedumbre para con todos los hombres.

El hecho de que estamos propensos de repetir algo malo que hemos oído acerca de otra persona prueba que no siempre pensamos de otros como debemos. Alguien dijo que muchos comentarios negativos pasan de persona a persona sin la más mínima evidencia o prueba de que un determinado comentario es cierto. También se dice que hay personas que creen cualquier cosa si uno se le susurra al oído. Pero la Palabra de Dios es claro. Siempre debemos tener una actitud de mansedumbre y pensar lo bueno de todos.

La segunda responsabilidad que quiero enumerar es que somos responsables ante de Dios por cada palabra.

Mateo 12:36
Mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio.

En el contexto de este versículo, los fariseos acaban de atribuir las obras del Espíritu Santo a Satanás. Más adelante Jesús les preguntó, “¿Cómo podéis hablar lo bueno, siendo malos?” La idea es que la boca habla de acuerdo con lo que está en el corazón. Se puede discernir lo que está en el corazón por lo que sale de la boca. El Señor enfatizó la misma idea en el versículo 38: “por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado.” No son las palabras que justifican o condenan. Las palabras revelan lo que está en el corazón.

Mateo 5:37
Pero sea vuestro hablar: Sí, sí; no, no; porque lo que es más de esto, de mal procede.

Hay que dejar que un simple Sí o No sea suficiente para afirmar la verdad o la falsedad de cualquier cosa.

1 Pedro 3:10
Porque: El que quiere amar la vida Y ver días buenos, Refrene su lengua de mal, Y sus labios no hablen engaño;

La tercera responsabilidad es que somos responsables por cada hecho.

2 Corintios 5:10
Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo.

Alguien explicó este versículo por decir lo siguiente. “Todos los cristianos seremos juzgados con respecto a las obras que hayamos llevado a cabo en esta vida. Seremos juzgados por la forma en que hayamos vivido la vida cristiana. Cuando estemos ante Su presencia, habremos acabado ya la labor en estos cuerpos materiales. La cuestión entonces será cómo habremos utilizado estos cuerpos – cómo hemos vivido.” Que utilicemos nuestros cuerpos para la gloria del Señor, y no para satisfacer a nosotros mismos.

La cuarta responsabilidad es que somos responsables ante de Dios por cada actitud.

Aunque no encontramos la palabra “actitud” en nuestra Biblia, podemos encontrar otras palabras que tienen el mismo significado. Un diccionario dice que esta palabra significa “una posición interna o sentimiento con respecto a otra cosa”. Otras palabras que a menudo se usan como sinónimos son: “disposición, sentimiento, estado de ánimo, opinión, temperamento, tono, o perspectiva”. Esta definición nos acuerda que la palabra “sentir”, como substantivo, sí se encuentra en la Biblia. La palabra “sentir” puede significar “actitud.”

Filipenses 2:5-8
Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.

Hay otros versículos donde se usa la palabra, “sentir,” en esa manera. No voy a tomar tiempo para leer los ahora, pero si quieres saber las referencias, son los siguientes: Romanos 15:5; 2 Corintios 13:11; Filipenses 4:2 y 1 Pedro 3:8.

Otra palabra usada en la Biblia en lugar en actitud es espíritu. Tres referencias en las que la palabra está usada en esta manera son las siguientes.

Gálatas 6:1
Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado.

2 Timoteo 1:7
Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.

1 Pedro 3:3 y 4
Vuestro atavío no sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos, sino el interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios.

En estos tres versículos que acabamos de leer, si se substituye la palabra “actitud” por la palabra “espíritu,” verás que el significado es lo mismo.

Por fin, queremos notar que somos responsables ante de Dios por cada motivo.

Jeremías 17:10
Yo Jehová, que escudriño la mente, que pruebo el corazón, para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras.

La palabra para “corazón” en este versículo es la palabra hebrea kil-yah´ que se refiere a los riñones o la parte más interior del hombre. Diríamos que la parte más interior, la raíz de todas nuestras acciones, palabras, pensamientos, y actitudes es nuestros motivos.

Jesús enfatizó en Mateo capítulo 6 que podemos hacer lo que es correcto, pero con motivos equivocados. Déjame leer algunos versículos.

Vs 1 y 2 – Guardaos de hacer vuestra justicia delante de los hombres, para ser vistos de ellos; de otra manera no tendréis recompensa de vuestro Padre que está en los cielos. Cuando, pues, des limosna, no hagas tocar trompeta delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser alabados por los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa.

V 5 – Y cuando ores, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres

V 17 – Cuando ayunéis, no seáis austeros, como los hipócritas; porque ellos demudan sus rostros para mostrar a los hombres que ayunan; de cierto os digo que ya tienen su recompensa.

Pablo también testificó de la diferencia entre motivos malos y buenos.

Filipenses 1:15-17
Algunos, a la verdad, predican a Cristo por envidia y contienda; pero otros de buena voluntad. Los unos anuncian a Cristo por contención, no sinceramente, pensando añadir aflicción a mis prisiones; pero los otros por amor, sabiendo que estoy puesto para la defensa del evangelio.

Vamos a resumir lo que hemos dicho hasta este punto. Hemos enumerado cinco cosas por las cuales somos responsables ante de Dios. Primero, hemos dicho que somos responsables por cada pensamiento. Esto incluye nuestros pensamientos de nosotros mismos y de otros. Es un hecho científico que, si no pensamos correctamente, nuestros pensamientos pueden provocar un cambio químico en nuestro cerebro que puede llevar a la depresión y al suicidio.

También somos responsables ante de Dios por cada palabra. Es claro ver en la Biblia que nuestras palabras sí importan a Dios.

El tercer punto es que somos responsables por cada hecho. Un día cada creyente tendrá que comparecer ante el tribunal de Cristo para recibir según lo que haya hecho en el cuerpo.

La cuarta responsabilidad que hemos mencionado es que somos responsables por cada actitud. Aunque no vemos la palabra “actitud” usada en la Biblia, hay otras palabras como “sentir” y “espíritu” que tienen el mismo significado.

También hemos visto la importancia de nuestros motivos. Si nuestro motivo no es correcto, podemos perder las recompensas aun por nuestras buenas obras.

Cuando otra persona se ofende contra nosotros debido a algo que dijimos, o algo que hicimos, o incluso una percepción de un pensamiento, una actitud o un motivo en su contra, esa persona sentirá un conflicto contra nosotros y reaccionará. La reacción dependerá de la persona. Después de que reaccione, es posible que reaccionemos de una manera que agregue al conflicto.

Lo que queremos hacer es resolver el conflicto, ya sea en el pasado o si se trata de un conflicto actual. Lo que vamos a ver en las páginas siguientes son pasos que podemos seguir para resolver conflictos entre nosotros y otra persona que hemos ofendido.

En este punto de la lección alguien puede preguntar: “¿Por qué necesitamos resolver conflictos del pasado ya que somos salvos? Pensé que nuestro pasado estaba bajo la sangre de Cristo.” Hablaremos sobre esto más adelante, pero por ahora, pensemos en esto. La persona que se arrepienta de su pecado y recibe al Señor Jesucristo como su único y suficiente Salvador es salvo. Tiene el perdón de pecados, según las riquezas de Su gracia. Dios hizo alejar de esa persona sus rebeliones, cuanto está lejos el oriente del occidente. Sin embargo, si la persona que hemos ofendido todavía está viva y todavía tiene algo contra nosotros, hay que resolver el conflicto que esa persona todavía siente. Incluso puede ser posible, una vez resuelto el conflicto, llevar a esa persona a Cristo, si no conoce al Señor.

Como siempre, vamos a cerrar esta clase con una palabra de oración. Oremos. Señor, gracias por ayudarnos ver nuestras responsabilidades ante Ti y en nuestras relaciones con otras personas. Ayúdanos cumplirlas, y cuando fallemos, ayúdanos a tomar los pasos correctos para resolver cualquier conflicto que pudiéramos haber causado. En el Nombre de Cristo te lo pido. Amen.

No hay una Discusión del Grupo para esta lección, pero asegúrate de leer la sección llamada Tarea para Lección 6. Tu tarea depende del título académico que buscas: certificado, bachillerato, o licenciatura.

Dios te bendiga.