Instituto Bíblico

Iglesia Bautista Independiente Maranata, Santa Lucía, F.M. Honduras

El Desarrollo del Carácter Cristiano

 

Lección 4 – Respondiendo al Negativismo

 

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La transcripción del video se encuentra abajo.

Hay que volver a algo que ya estudiamos, la diferencia entre la sabiduría de Dios y la de este mundo. La Biblia indica claramente en varios pasajes esa diferencia. Lo que parece bien en nuestros pensamientos puede provenir de la sabiduría del mundo y puede ser el opuesto de lo que Dios piensa y lo que Él quiere que hagamos. Algunos versículos que muestran esa verdad son los siguientes.

Proverbios 14:12
Hay camino que al hombre le parece derecho; Pero su fin es camino de muerte.

Proverbios 21:2
Todo camino del hombre es recto en su propia opinión; Pero Jehová pesa los corazones.

Isaías 55:8 y 9
Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.

1 Corintios 1:19 y 20
Pues está escrito: Destruiré la sabiduría de los sabios, Y desecharé el entendimiento de los entendidos. ¿Dónde está el sabio? ¿Dónde está el escriba? ¿Dónde está el disputador de este siglo? ¿No ha enloquecido Dios la sabiduría del mundo?

En lugar de ver blancos, o líneas en tus notas vas a ver cuadrados que debes llenar. Llenaremos estos cuadrados en orden desde la esquina superior izquierda hasta la esquina inferior derecha. Llenaremos la fila superior de cuadrados de izquierda a derecha y luego la siguiente fila hasta llegar al final de la página. Voy a mencionar cuando necesitas escribir algo y donde debes ponerlo.

En esta sección queremos comparar la sabiduría de Dios con lo que usualmente pensamos es correcto. Vamos a usar dos cuentos para comparar nuestras respuestas naturales con lo que dice Dios. El primer cuento que quiero compartir no es un cuento actual. Sería mejor llamarlo una situación hipotética. He dado este cuento el título, Respondiendo al Negativismo.

Déjame usar el mismo ejemplo que dije en lección 1. Vamos a suponer que el Hermano Fulano te dice en la presencia de otros hermanos que tú eres hipócrita, ¿cómo responderías a sus actitudes y palabras negativas? Aquí es donde comenzamos a llenar los cuadrados. En el primer cuadro vacío, en la columna a la izquierda, debajo del cuadrado que dice “Sus Acciones”, vas a escribir “Reacciona contra mí” y la cita de la Biblia, Proverbios 18:17. Todo lo que vamos a escribir en los cuadrados debajo de “Sus Acciones” son las acciones del Hermano Fulano contra ti. Todo lo que vamos a escribir en los cuadrados debajo del cuadrado “Respuestas Normales” son tus repuestas al Hermano Fulano, si respondes con la sabiduría de este mundo. Todo lo que vamos a escribir en los cuadrados debajo del cuadrado “Respuestas Correctas” son tus respuestas al Hermano Fulano o a Dios, si respondes con la sabiduría de Dios.

Ya ha comenzado esta situación hipotética. El Hermano Fulano ha reaccionado contra ti, llamándote hipócrita en la presencia de otros hermanos.

Proverbio 18:17
Justo parece el primero que aboga por su causa; Pero viene su adversario, y le descubre.

Se ha levantado contra ti un adversario, alguien que nunca pensaste que sería tu adversario. Dios tenía un propósito al permitir que esto suceda. Este propósito es que Dios quiere desarrollar en ti el carácter de Cristo. Entonces Dios usa esta situación para descubrir, para mostrarte a ti algo que debes cambiar. Ahora es tu tiempo de responder, pero ¿Cómo vas a responder? Si respondes con la sabiduría de este mundo, vas a tratar de defenderte, diciendo algo como, “¡No soy hipócrita! ¡Tú eres hipócrita!” Entonces, lo que debes escribir en el primer cuadrado debajo del cuadrado que dice “Respuestas Normales” es “Defenderme.” Déjame darte una referencia de la Biblia para escribir en el mismo cuadrado. Es . . .

Romanos 2:14-16
Porque cuando los gentiles que no tienen ley, hacen por naturaleza lo que es de la ley, éstos, aunque no tengan ley, son ley para sí mismos, mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia, y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos, en el día en que Dios juzgará por Jesucristo los secretos de los hombres, conforme a mi evangelio.

Estos versículos nos ayudan entender los pensamientos de la mente depravada. Siempre se defiende a sí mismo y acusa a otros. A veces nuestra manera de defendernos no es tan dura. A veces no acusamos a otros, pero tratamos de explicar nuestro punto de vista, pensando que la otra persona no discernió correctamente nuestros motivos, intenciones, o actitudes. Aunque esta respuesta es más suave, sigue siendo un intento de defendernos. ¿Cómo, pues, debemos responder?

La respuesta correcta es examinarme. Como dije antes, Dios usa esta situación para descubrir, para mostrarte a ti algo que debes cambiar. Necesitas pasar tiempo a solas con Dios, examinándote delante de Dios para comprender cuales son los cambios que Dios quiere hacer en ti.

1 Corintios 11:31
Si, pues, nos examinásemos a nosotros mismos, no seríamos juzgados;

Debes escribir Examinarme y la cita 1 Corintios 11:31 en el cuadrado debajo del cuadrado que dice Respuestas Correctas.

Pero ¿Qué vas a hacer por el momento? Hermano Fulano te ha acusado de ser una hipócrita en la presencia de otros hermanos. Todos están mirándote atentamente, esperando tu respuesta. Si te acuerdes de lo que estudiamos en lección 1, vas a recordar este versículo.

Romanos 12:14
<Bendecid a los que os persiguen; bendecid, y no maldigáis.

En lugar de defenderte, puedes responder por decir algo como esto. “Gracias, hermano, por mostrarme que yo tengo esa actitud. Te digo la verdad, no quiero tener esa actitud, porque es pecado contra mi Dios. ¿Estarías dispuesto de ayudarme en quitar esa actitud de mi vida?” Una respuesta como ésta muestra la sabiduría de lo alto. Es pura, pacífica, amable, benigna, y sin hipocresía.

Bueno, para seguir con esta lección, vamos a suponer que te defiendes y le acusas al Hermano Fulano. ¿Cómo va a responder él a tu respuesta “normal”? Ahora volvamos a la primera columna para escribir algo en el segundo cuadrado.

Como resultado de tu respuesta, tratando de defenderte y acusarle a él, ya hay contención entre tú y el Hermano Fulano. Él se siente ofendido y planea venganza. El quiere ofenderte a ti para que entiendas cómo él se siente. Quiere darte a ti lo mismo que le has dado a él. En el segundo cuadrado debajo de Sus Acciones va las palabras planea venganza. Aquí hay una referencia de las Escrituras para escribir en el mismo cuadrado.

Romanos 12:19
No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor.

Es cierto que el Hermano Fulano no debe planear venganza contra ti. Lo que él debe hacer es perdonarte por tus palabras y orar por ti. Pero incluso si él no responde correctamente, puede seguir siendo un instrumento en las manos de Dios para cambiar tu carácter.

Mientras él está planeando venganza, ¿cuál sería tu respuesta normal? Él te ha difamado en la presencia de otros cuyo respeto quieres. ¿Cómo vas a ganar otra vez el respeto y la confianza de ellos? Al pensar en eso, encuentras una solución. Puedes deshonrarlo. Si descubres algo contra él y lo revelas a tus compañeros, no van a creer lo que Hermano Fulano dijo contra ti. Entonces, la palabra, deshonrarlo, va en el segundo cuadrado en la columna Respuestas Normales con la referencia de la Biblia que es . . .

1 Pedro 2:17
Honrad a todos. Amad a los hermanos. Temed a Dios. Honrad al rey.

Si te acuerdas de nuestra lección sobre la gracia de Dios, vas a reconocer que en esta situación hipotética que ambas personas están rechazando la gracia de Dios, porque están violando los mandatos de Dios. El Hermano Fulano está violando dos mandatos. No debía haber dicho nada mal de ti. También no debe planear venganza. Y si respondes al Hermano Fulano, tratando de deshonrarlo, también rechazas la gracia de Dios por rehusar perdonarlo. A pesar de que amabas personas están rechazando la gracia de Dios, esta situación todavía puede ser usada por el Señor para desarrollar el carácter de Cristo en ambas personas. Vamos a ver cómo eso puede pasar.

La respuesta correcta, lo que vamos a escribir en el segundo cuadrado en la tercera columna es descubrir sus necesidades y esperar. Es correcto descubrir sus necesidades, pero no para desacreditarlo o deshonrarlo. Si esperas, no diciendo nada a nadie, tal vez Dios te dará la oportunidad para edificar al Hermano Fulano, pero no en este momento. El pasaje Bíblico que queremos ver aquí es . . .

Gálatas 6:1 y 2
Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado. Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo.

La Palabra de Dios enseña una y otra vez que debemos ayudar a nuestro hermano con sus necesidades espirituales, pero con el espíritu de mansedumbre y solo después de habernos ocupado de nuestras propias necesidades. No vamos a hacerlo en este momento, pero si quieres comparar lo que dice este pasaje con Mateo 7:3-5 o Lucas 6:41 y 42 verás la importancia de tratar con nuestras propias necesidades espirituales antes de ayudar a otros.

Para cumplir esta lección vamos a suponer otra vez que das la respuesta normal en lugar de la respuesta correcta. ¿Qué pasa al Hermano Fulano? La respuesta a esta pregunta es sorprendente. * En el tercer cuadrado en la primera columna debes escribir “Todo le va bien”. Hay un versículo que quiero mencionar con este cuadrado, pero vamos a verlo cuando llegamos a la tercera columna.

Vamos a continuar con el próximo cuadrado. Cuando ves que el Hermano Fulano está prosperando, tal vez irás a Dios en oración diciendo algo como lo siguiente. “Padre, no entiendo por qué estás haciéndole prosperar. ¿No estás bendiciendo la persona equivocada? Yo estoy haciendo lo correcto, no él. ¿Por qué lo bendices?” La respuesta normal que va en el tercer cuadrado en la segunda columna es “Envidiar su prosperidad.” Eso es la misma tentación que se le ocurrió al salmista en Salmo 73. No voy a leer todo este salmo, pero quiero enfatizar algunos versículos.

Vs. 2 y 3 – En cuanto a mí, casi se deslizaron mis pies; Por poco resbalaron mis pasos. Porque tuve envidia de los arrogantes, Viendo la prosperidad de los impíos.

V. 5 – No pasan trabajos como los otros mortales,

V. 7 – Los ojos se les saltan de gordura; Logran con creces los antojos del corazón

Vs. 13 y 14 – Verdaderamente en vano he limpiado mi corazón, Y lavado mis manos en inocencia; Pues he sido azotado todo el día, Y castigado todas las mañanas.

Vamos a ver la verdadera razón por qué parece que Dios está bendiciéndole al Hermano Fulano.

Romanos 2:4
¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento?

Dios sí está mostrando Su benignidad al Hermano Fulano, porque quiere guiarle al arrepentimiento. Si te gozas en la benignidad de Dios mostrada hacia el Hermano Fulano, tal vez Dios puede utilizarte para ayudarle, si sabes algo de sus necesidades y estás orando por él. Entonces lo que debes poner en el tercer cuadrado en la tercera columna es Gozarme en la benignidad de Dios y Romanos 2:4.

OK, otra vez, vamos a suponer que decides envidiar la prosperidad del Hermano Fulano en lugar de gozarte en la benignidad que Dios está mostrando hacia él. Lo que pasa después es que el Hermano Fulano enfrenta problemas. Vamos a poner las palabras, Enfrenta problemas, en el cuarto cuadrado en la primera columna. Es nuestra respuesta normal andar un poco tarde en nuestro regocijo porque estamos tentados de regocijar en su caída, pensado que, por fin, está recibiendo lo que merece. Lo que debes escribir en el cuarto cuadrado en la segunda columna es Regocijarme por su caída y Proverbios 24:17 y 18.
Cuando cayere tu enemigo, no te regocijes, Y cuando tropezare, no se alegre tu corazón; No sea que Jehová lo mire, y le desagrade, Y aparte de sobre él su enojo.

Es obvio que Dios no quiere que te regocijes cuando cae alguien que tiene algo contra ti. Entonces, si te regocijas cuando el Hermano Fulano enfrenta problemas, eso le desagrada a Dios. En lugar de regocijarte por su caída, ya es el tiempo de proveer para sus necesidades que ya has descubierto.

Romanos 12:20 y 21 dicen . . .

Así que, si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tuviere sed, dale de beber; pues haciendo esto, ascuas de fuego amontonarás sobre su cabeza. No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal.

Estos versículos no enseñan que podemos experimentar venganza por proveer las necesidades de alguien que tiene algo contra nosotros. Kenneth Samuel West (1893 – 1961), un erudito evangélico bíblico del Nuevo Testamento griego dio esta explicación por la frase, “. . . ascuas de fuego amontonarás sobre su cabeza.”

“En cuanto a amontonar ascuas o brasas de fuego sobre la cabeza de uno que ha perjudicado a alguien, estas acciones serían lo equivalente a satisfacer su hambre y de apagar su sed. Estas acciones satisfacen una necesidad desesperada del individuo, y son expresiones de una bondad sobresaliente. 

En tiempos bíblicos cada hogar tenía que mantener brasas ardientes para estar seguro de tener fuego para cocinar y una fuente de calor si hacía frío. Si se apagaban, tenía que ir a un vecino para pedirle algunas brasas. De vuelta a su hogar las llevaría sobre su cabeza en un recipiente. La persona que le daba estas brasas estaría satisfaciendo su necesidad desesperada y exhibiendo una bondad sobresaliente.

Si amontonaba el recipiente con brasas, el hombre necesitado estaría seguro de volver a su hogar con brasas todavía ardientes. 

Una persona perjudicada estaría expresando así bondad a cambio del perjuicio recibido; la única cosa que se le permite a un cristiano dar en cambio del daño recibido. Este acto de bondad podría ser usado por Dios para ablandar el corazón de la persona culpable y llevarla al arrepentimiento y la oferta de una recompensa por la lesión sostenida. En esta forma los cristianos superarían lo malo con lo bueno.”

Entonces, lo que va en el cuarto cuadrado en la tercera columna son las palabras “Proveer para sus necesidades” y la referencia de la Biblia Romanos 12:20 y 21.

En esta última fila de cuadrados, vamos a ver cómo Dios ha obrado en ambas personas. Como hemos dicho antes, Dios ha usado Su benignidad hacia el Hermano Fulano para traerle al arrepentimiento. Él se siente bajo convicción, y viene a ti, pidiendo perdón diciendo algo como lo siguiente. “Hermano, perdóname por llamarte una hipócrita. No eres hipócrita. Yo soy hipócrita porque yo tenía una actitud mala. Dios me ha ayudado ver mi error. No merezco tu perdón, pero ¿podrías perdonarme?

Si respondes con la sabiduría de este mundo, la respuesta normal sería algo como lo siguiente. “No, hermano. No fue nada. Está bien. Olvídalo.” Cuando una persona nos pide perdón nuestra respuesta natural es ignorar lo que pide y encubrir nuestros problemas, pero las Escrituras nos advierten contra esa acción.

Proverbios 28:13
El que encubre sus pecados no prosperará; Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia.

Ya es tiempo de buscar el consejo del Hermano Fulano. Dios lo ha usado para descubrir o mostrarte algo en tu vida que debes cambiar, a pesar del hecho de que él no te habló como debería haberlo hecho. Dios ha dado al Hermano Fulano la capacidad de ver algo en tu vida que no agrada a Dios. Es tiempo de entender lo que Dios quiere mostrarte por medio de él. Tu respuesta debe ser similar a lo que dije en el principio de esta lección. Puedes responder a su pedido por perdón por decir algo como lo siguiente. “Claro, hermano, te perdono, pero pido también que me perdones a mí, porque yo dije que eres hipócrita, tratando de defenderme, pero no eres hipócrita. ¿Me podrías perdonar? También quiero expresar mi gratitud por mostrarme que yo tengo esa actitud. Te digo la verdad, no quiero tener esa actitud, porque es pecado contra mi Dios. ¿Estarías dispuesto de ayudarme en quitar esa actitud de mi vida?”

Vamos a llenar los cuadrados en la última fila. En el cuadrado en la primera columna debes escribir “Se siente bajo convicción.” En el cuadrado en la segunda columna vamos a poner “Encubrir mis problemas” y la cita bíblica Proverbios 28:13. En el último cuadrado debe decir “Buscar su consejo” y la referencia de la Biblia.

Proverbios 19:20 y 21
Escucha el consejo, y recibe la corrección, Para que seas sabio en tu vejez. Muchos pensamientos hay en el corazón del hombre; Mas el consejo de Jehová permanecerá.

Vemos en esta situación hipotética que a veces Dios usa los conflictos para cambiar ambas personas. Si respondan correctamente, eso es lo que pasa. Espero que, si te encuentras en una situación similar, que tomes la decisión de responder correctamente, de acuerdo con la Palabra de Dios. También, espero que entiendas mejor la diferencia entre la sabiduría de este mundo y la de Dios.

Como siempre, queremos cerrar esta clase con una palabra de oración. Oremos. Señor, gracias por mostrarnos otra vez la diferencia entre Tu gracia sabiduría y la de este mundo. Ayúdanos a responder correctamente si nos encontramos en una situación similar. En el nombre de Cristo te lo pido. Amen.

No hay una Discusión del Grupo para esta lección, pero asegúrate de leer la sección llamada Tarea para Lección 4. Tu tarea depende del título académico que buscas: certificado, bachillerato, o licenciatura.

Dios te bendiga.