Instituto Bíblico

Iglesia Bautista Independiente Maranata, Santa Lucía, F.M. Honduras

El Desarrollo del Carácter Cristiano

 

Lección 1 – La Virtud, la Sabiduría, y la Inteligencia

Se puede descargar las notas para esta lección del menú de la barra lateral a la izquierda. Las notas están en formato PDF. Se puede imprimir las notas directamente del archivo.

La transcripción del video se encuentra abajo.

Cada vez que veo una imagen de las manos de un alfarero trabajando con el barro  sobre una rueda, me recuerdo que soy como ese barro, siendo moldeado por mi Padre celestial a la imagen de Su Hijo, Jesucristo. Dios usa Su Palabra y las circunstancias y presiones de esta vida para eliminar las impurezas de mi vida y formarme en el vaso que Él quiere que yo sea. Si conoces a Él como tu Salvador personal, Él hace lo mismo contigo. Dios nos dice en Su Palabra exactamente lo que quiere formar en nosotros.

Filipenses 2:5-8
Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.

Nuestro Salvador no vino para que otros lo sirvieran. Vino para servir.

Marcos 10:45
Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.

Dios quiere que tengamos este mismo sentir que hubo en Cristo. Es decir, después de salvarnos, Dios no nos dejó aquí para que otros nos sirvieran. Estamos aquí para servir a otros, para anunciar el mensaje de salvación en Cristo Jesús a todos los que no le conocen.

Dios nos ha puesto en la iglesia local para que desarrollemos el carácter de un siervo.

Efesios 4:11-13
Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo;

También ordenó el método de nuestro entrenamiento.

2 Pedro 1:3-6
Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia, por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia; vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad; a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor.

Tristemente, la iglesia no siempre sigue el método que Dios ha establecido. El pasaje arriba es claro en describir el método que Dios quiere. Debemos añadir virtud primero a la fe de un nuevo creyente. Después de la virtud se añade el conocimiento. Si no seguimos este orden, si ponemos el conocimiento antes de la virtud, o si ignoramos la virtud en el proceso de fundar un nuevo creyente en la fe, habrá problemas. Uno de los problemas más serios es lo siguiente.

El conocimiento sin virtud conduce a la soberbia.

¿Qué es la virtud? ¿Qué dice la Palabra de Dios acerca de la virtud? Quiero darte lo que llamo una definición operativa de la virtud. Cuando hablo de una definición operativa, me refiero a una aclaración que podemos aplicar a nuestras vidas, no solamente el significado de la palabra. De hecho, quiero darte definiciones operativas de tres palabras. Vamos a empezar con la virtud.

La palabra griega traducida como virtud en nuestras biblias es la palabra άρετή. Se encuentra esta palabra una vez en Filipenses 5:8, una vez en 1 Pedro 2:9, y dos veces en 2 Pedro 1:5. Escribe exactamente lo que ves aquí en la primera línea de las notas: Palabra griega – άρετή – (Filipenses 4:8; 1 Pedro 2:9; 2 Pedro 1:5).

Si buscas la definición de la palabra virtud en el diccionario de la Real Academia Española, verás esta definición: fuerza, vigor, o valor, especialmente de un hombre. Nota que he subrayado este punto también. Debes escribirlo en la segunda línea, directamente debajo de lo que ya escribiste. Aunque esta definición sí está bien, no explica la virtud en una manera que uno puede aplicarla a su vida. No es lo que yo llamaría una definición operativa, es decir, una afirmación que se puede aplicar a nuestra vida diaria.

Gracias a Dios, el diccionario de la Real Academia Española tiene otra definición por la palabra virtud. Dice, “la disposición de la persona para obrar de acuerdo con determinados proyectos”. Esta es casi una definición operativa. Pero, en lugar de decir “determinados proyectos,” vamos a usar una frase que es más apropiada para nosotros como creyentes. La virtud es la disposición del creyente para obrar de acuerdo con la voluntad de Dios. Nota que este punto está subrayado también y se debe escribir en a tercera línea blanca de tu lección. Ahora tenemos una definición operativa que podemos aplicar a nuestras vidas.

Si buscas la palabra, άρετή, en un léxico del griego del nuevo testamento, vas a encontrar que la definición de esta palabra es excelencia moral. Una vez un alumno me preguntó si pudo usar “excelencia moral” en lugar de la definición que tengo aquí. Para mí, la frase “excelencia moral” no es una definición operativa. No describa esa excelencia. ¿Cómo vamos a saber si tenemos esa excelencia moral? Tal vez no piensas lo mismo como yo cuando pensamos de “excelencia moral.” Tal vez en tu “excelencia moral” permitirías algo que yo pienso que es pecado. De hecho, “excelencia moral” es un término subjetivo. Pero, la definición que tengo aquí es más específica. Uno tiene esa disposición o no la tiene. Uno quiere obrar de acuerdo con la voluntad de Dios o no quiere.

Vamos a ver dos más definiciones operativas. ¿Cuál sería tu definición de la palabra sabiduría? Sabemos que “El principio de la sabiduría es el temor de Jehová,” como dice Salmo 111:10, Proverbios 1:7, y Proverbios 9:10; pero ¿Qué es la sabiduría?

Santiago 1:5
Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.

La sabiduría nos permite ver la vida a través de los ojos de Dios. Nota otra vez que este punto es subrayado. Debes escribirlo en la línea debajo de la palabra sabiduría en tus notas. ¿Por qué digo que la sabiduría nos permite ver la vida a través de los ojos de Dios? Mira lo que dicen los versículos 2 al 4 en el mismo capítulo.

Santiago 1:2-4
Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna.

Los hermanos a quienes Santiago escribió estaban pasando por diversas pruebas. Como cualquier otro hombre, los hermanos querían escaparse de esas pruebas. Pero por medio de Santiago, Dios los decía que debían gozarse en lugar de tratar de escaparse. ¿Por qué? Porque la prueba de nuestra fe produce paciencia, y la paciencia nos ayuda a ser perfectos y cabales. Esto es el punto de vista de Dios, pero ellos no lo veían. Por eso Dios dice en versículo 5, “si ustedes no entienden Mi punto de vista, pídanme la sabiduría y Yo se les mostraré.”

También la sabiduría nos ayuda identificar en cada conflicto los mandatos violados. He subrayado este punto también para que lo escribas en tus notas.

Santiago 3:14-18
Pero si tenéis celos amargos y contención en vuestro corazón, no os jactéis, ni mintáis contra la verdad; porque esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino terrenal, animal, diabólica. Porque donde hay celos y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa. Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía. Y el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen la paz.

Nota aquí que hay dos tipos de sabiduría: la sabiduría terrenal que es animal y diabólica y la sabiduría de lo alto que es pura, pacífica, amable, etcétera. ¿Cuál tipo de sabiduría usarías tú cuando te encuentras en un conflicto? Por ejemplo, si yo te digo en la presencia de otros hermanos que tú eres hipócrita, ¿Cómo responderías? Si tratas de defenderte, diciendo, “¡No soy hipócrita! ¡Tú eres hipócrita!” estarías usando la sabiduría terrenal. Y como resultado de tu respuesta habrá contención entre tú y yo. ¿Cómo debes responder?

Romanos 12:14
Bendecid a los que os persiguen; bendecid, y no maldigáis.

En lugar de defenderte, puedes responder por decir algo como esto. “Gracias, hermano, por mostrarme que yo tengo esa actitud. Te digo la verdad, no quiero tener esa actitud, porque es pecado contra mi Dios. ¿Estarías dispuesto de ayudarme en quitar esa actitud de mi vida?” Una respuesta como ésta muestra la sabiduría de lo alto. Es pura, pacífica, amable, benigna, y sin hipocresía.

Queremos dar una definición operativa más antes de terminar. ¿Qué significa la Palabra de Dios cuando habla de inteligencia? Según el diccionario de la Real Academia Española, la inteligencia es la capacidad de entender o comprender, pero la Biblia no habla de la misma cosa cuando habla de la inteligencia.  Según la Palabra de Dios, podemos adquirir u obtener la inteligencia. No es una capacidad.

Proverbios 3:13
Bienaventurado el hombre que halla la sabiduría, Y que obtiene la inteligencia;

Si se puede obtener lo que Dios llama la inteligencia, ¿exactamente que es la inteligencia? Encontramos la respuesta en . . . 

Proverbios 9:10
El temor de Jehová es el principio de la sabiduría, Y el conocimiento del Santísimo es la inteligencia.

Entonces, la inteligencia es conocer el carácter de Dios. Es conocer que Dios es justo, santo, puro, luz, misericordioso, etcétera. Lo más que conocemos a nuestro Dios, lo más recibiremos lo que Dios llama la inteligencia.

También, la inteligencia va mano en mano con la sabiduría de Dios para aplicar la Biblia a nuestro vivir diario. Mira lo que dice . . .

Proverbios 4:5 y 6
Adquiere sabiduría, adquiere inteligencia; No te olvides ni te apartes de las razones de mi boca; No la dejes, y ella te guardará; Amala, y te conservará.

Déjame sumar lo que hemos estudiado en esta lección. En el principio dijimos que Dios quiere que tengamos el mismo sentir que hubo en nuestro Salvador. Este sentir es la actitud de un siervo. Estamos aquí para servir a otros, para anunciar el evangelio de Cristo, para guiar a otros a conocerle como su único y suficiente Salvador y Señor, y para discipularles para que hagan lo mismo.

Para que tengamos este mismo sentir de un siervo, Dios designó que nuestra iglesia local nos perfeccione para la obra del ministerio. También Dios ordenó un método para nuestro crecimiento espiritual. Si se nos olvide este método o si lo ignoramos corremos el riesgo de levantar obreros con conocimiento, pero sin la virtud o el carácter necesario para hacer la obra.

Ya que queremos tener la actitud de un siervo, hay que tener la virtud o el carácter también. Dijimos que la virtud es la disposición del creyente para obrar de acuerdo con la voluntad de Dios. Para desarrollar el carácter que Dios quiere hay que obtener la sabiduría y la inteligencia también porque ambos van mano en mano para ayudarlos aplicar la Palabra de Dios a nuestras vidas diarias.

Proverbios 4:7-9
Sabiduría ante todo; adquiere sabiduría; Y sobre todas tus posesiones adquiere inteligencia. Engrandécela, y ella te engrandecerá; Ella te honrará, cuando tú la hayas abrazado. Adorno de gracia dará a tu cabeza; Corona de hermosura te entregará.

Vamos a cerrar esta clase con una palabra de oración. Oremos. Padre Celestial, te damos gracias por mostrarnos nuestra necesidad de la virtud, la sabiduría, y la inteligencia. Señor, queremos ser siervos tuyos, anunciado Tu evangelio al mundo perdido, guiando a otros a conocerte como Salvador personal, y discipulándoles para que hagan lo mismo. Danos la sabiduría y la inteligencia para desarrollar el carácter cristiano para que Tú nos utilices en Tu obra. En el nombre de Cristo pido todo. Amen.

No te olvides participar en la Discusión del Grupo que sigue esta lección. El tema es, “¿Es necesaria la virtud?” No recibirás crédito por tu participación, pero me gustaría saber qué piensas. Deja tus comentarios allí. También, asegúrate de leer la sección llamada Tarea para Lección 1. Tu tarea depende del título académico que buscas: certificado, bachillerato, o licenciatura.

Dios te bendiga.